A veces en la vida, cuando tenés problemas, tenés dos opciones, enfrentarlos o
esconderte.
Siempre depende de qué tan
grave sea. A veces es mejor que se calmen los problemas para evitar que se
agranden, otras…no alcanza con enfrentarlos para que terminen, no es como el
miedo.
Al miedo vos lo enfrentas y desaparece o procura hacerlo,
si te escondes….te persiguen.
A los problemas en cambio, si los escondes o te escondes en
cualquier momento vas a tener que enfrentarlos. Y dependiendo la gravedad, desaparecen o te torturan.