Cuesta arriesgarse por pensar qué dirá otra
persona, sin embargo cuando te arriesgas sentís tal alivio…que lo que piensen,
no importa.
Puede que modifiquen un tanto las cosas, pero así
y todo…ya una vez que te arriesgaste no se puede volver atrás.
Mientras más pensas, más te arrepentís…hay que
empezar a actuar por impulso sin importar si el resultado es positivo o
negativo, sea el resultado que sea…seguro algo vas a aprender.
Y cuando digo actuar por impulso no me refiero a aparecer y tirarse
de un parapente, sino arriesgarse con peqeñas cosas cotidianas.