Hay cosas del pasado que uno no quiere dejar ir,
sin embargo llega un momento donde, metafóricamente hablando, las tiene que
guardar y poner en una repisa, no para olvidarlos y que se llenen de polvo esos
recuerdos, si no para tenerlos en cuenta, en mente.
A veces esas cosas que justamente no queremos dejar
ir, no nos traen alegrías por más que lo que recordemos sea bueno, lindo o
alguno de esos adjetivos positivos, pero por la nostalgia o el deseo de volver
a revivir esas cosas….son las que nos ponen así.
Sin embargo, si son cosas del pasado que te hacen
sentir estancado…quieras o no, hay que dejarlas ir, sino…es como subir una
escalera mecánica que baja, ¿alguna vez lo intentaron? Yo sí, y puedo asegurar
que no solo es difícil, sino que también estas en el mismo lugar bastante
tiempo.