Aprendí que:
Nunca des nada por hecho, puede que te sorprenda la realidad. Nunca
estés tan seguro de algo, porque cuando todo cambie, la desilusión que sentís
es incurable por un par de horas.
Nunca confíes un 100% en
nadie, reservá algo para vos mismo, el resto no siempre entiende.
Y decir “nunca” no siempre se cumple, solo hay que estar atentos