domingo, 5 de febrero de 2012

Uno no se puede obligar a sentir algo por alguien, se siente…o no se siente, sencillo.
Hablando de cosas de a dos, se puede tener un afecto, pero afecto de amistad, hermandad…se puede querer cuidar a alguien con la vida, pero no con la necesidad de darle a esa persona un título especial.
Se puede amar de una manera especial a una persona y darlo todo, pero no alcanza para sentir que se quiera estar con esa persona de manera constante.
A veces encontramos a una persona que pensás y aseguras que es la persona que querés, pero por alguna razón no sentís la necesidad de estar con esa persona.
La idea no es jugar con los sentimientos, hay personas que lastiman por el simple hecho de seguir un chamuyo, hay otras que se sienten “dolidas” cuando no les siguen el juego o las cosas no le salen como quieren.
Hay otras que dedican su vida y su tiempo a otras, que valoran cada cosa, pero no les produce nada más que cariño.
Nadie sabe cómo manejar estas situaciones y nos podemos equivocar quinientas veces y más hasta elegir bien. Pero repito, uno no se puede obligar a sentir algo por alguien, se siente o no se siente, sencillo.