martes, 4 de octubre de 2011

Más de uno está bien durante el día. Más de uno después de un día lindo se encuentra con uno mismo y nada lo distrae de ponerse mal,en el caso de no poder dormir y ponerse a pensar.
El día sirve para distraerse, la noche para recordar.
El estar solo, sin sueño y pensando en un pasado, futuro o presente es signo de que hay algo que dejamos sin cerrarse, algo nos tiene maquinando la cabeza y por eso no terminamos de recuperar energía.
Uno mismo es su propia traba y la noche (al menos que sea de fiesta) no es más que una invitación a pensar y recordar, ya que nada ni nadie nos puede distraer en ese momento ya que nada ni nadie puede frenarte de pensar o recordar (cosas buenas, malas, cosas que nunca fueron, cosas que querés que sean ).
También existen esas noches donde apoyas la cabeza en la almohada y dormís como marmota.